Los tres factores para la revolución de la conciencia
Muerte Psicológica
En nuestro mundo interior habitan innumerables Egos: yo me enfado, yo fornico, yo adultero, yo glotón, yo crítico, yo insulto, yo codicio, yo me enamoro, yo de la pereza, yo de la codicia, etc., etc., etc. Cada uno de estos "yoes" contiene un porcentaje de nuestra propia Conciencia y Sabiduría.
Mediante la autoobservación constante en la vida diaria podemos descubrirlos, estudiarlos y comprenderlos. Solo así es posible desintegrarlos y liberar la Sabiduría atrapada en el error. Contamos con una fuerza superior a la mente: nuestra Madre Divina Interior (Dios-Madre), quien puede disolver cada uno de estos defectos psicológicos cuando se lo suplicamos con sinceridad.
"La noche ha pasado y llegó el nuevo día. Revístete pues con las armas de la Luz"
Nacimiento Espiritual
Nuestra Energía Creadora Sexual posee un poder inmenso: con ella podemos dar origen a una vida, pero también podemos fortalecer y reproducir el Ego. Sin embargo, cuando la usamos de forma consciente y sabia, esa misma energía puede servir para regenerar y desarrollar los cuerpos superiores del Ser: el Cuerpo Físico, el Cuerpo Vital, el Cuerpo Astral, el Cuerpo Mental y el Cuerpo de la Voluntad Consciente.
A través del ascenso de la Energía Kundalini por la médula espinal es posible la conexión con nuestros Centros Superiores de Conciencia, permitiéndonos un contacto más profundo con nuestra verdadera esencia.
"Sube al monte y contempla la tierra prometida; mas no te digo que entrarás en ella"
Sacrificio por la Humanidad
Sacrificio proviene de sacro-oficio: el oficio sagrado. La manera más elevada de servir a nuestra gran familia la humanidad, es compartiendo el Conocimiento de forma desinteresada y sin esperar nada a cambio.
"Aunque el sol te fatigue de día y la luna te contriste de noche, no lleves tu pie al resbaladero ni duermas mientras montas guardia"